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The Foundation for Hair Restoration

 

 

A: jsemd@foundhair.com

Enviado: Jueves 27 de febrero de 2003, 9:28 a.m.

Tema: Informe de progreso

Saludos al doctor Epstein y su personal:

Apenas han pasado poco más de 3 meses ¡y me está creciendo pelo como loco! No tengo palabras para decirles lo contento que estoy con mi cabello y lo bien que me siento. Sé que han oído estas palabras antes, pero de verdad que no sé cómo esperé tanto tiempo para hacerme el trasplante de cabello. Tengo que contarles esto. Ayer fui a cortarme el pelo con una estilista a la que nunca antes había ido. Siempre me sentía con mucha ansiedad cuando iba a cortarme el pelo con una estilista nueva, ya que me preocupaba que me cortara demasiado o que no cubriera bien las zonas sin pelo. No le dije a la estilista que me había hecho un trasplante de cabello hacía 3 meses. El pelo me crece con un aspecto tan natural que nadie, ni siquiera la estilista, se da cuenta. Y por primera vez en muchos años, le pedí a la estilista que me dejara un poco más corto el pelo en la parte de arriba en la cabeza, ya que no tengo que peinármelo más de forma tal que me cubra (o por lo menos eso creía) las zonas sin pelo.

Cuando la estilista terminó de cortarme el pelo, me puso un poco de gel y me pasó las manos por el cabello para darle un nuevo estilo. Salí del salón sintiéndome muy bien y lleno de confianza. ¡Y esto es sólo a los 3 meses de la operación de trasplante de cabello! Cada día el pelo parece más grueso y copioso. Gracias, doctor Epstein, por devolverme el pelo que la herencia genética de mi familia me quitó. Desde hacía mucho tiempo soñaba con recuperar mi pelo.

Una pequeña anécdota: ahora tengo 52 años. Hace más o menos un año decidí hacerme un trasplante de cabello. Llevaba años pensando en hacérmelo, y por fin me decidí. Sabía que me iba a mudar de Tampa a Fort Lauderdale, y que el momento era perfecto para darme un nuevo aspecto. Investigué a fondo los trasplantes de cabello. En Tampa, hablé con dos de las grandes clínicas que hacen trasplantes de cabello. Ninguna de las dos me dieron una buena impresión, y además el costo era exorbitante. También me dijeron que probablemente me harían falta dos o tres sesiones para tener el aspecto que deseaba. Cuando por fin me mudé a Fort Lauderdale, seguí investigando y me entrevisté con varios médicos que hacen trasplantes de cabello. También fui a la Internet y leí sobre las diversas técnicas de la cirugía de trasplante y restauración del cabello. Hice una lista de preguntas para que los médicos las respondieran.

Por último, cuando conocí al doctor Epstein, supe que estaba frente a un triunfador. Desde el momento en que llamé a su oficina, me di cuenta de que su personal estaba interesado de verdad en mí y en mi preocupación por hacerme un trasplante de cabello de calidad. Me reuní con el doctor Epstein en su oficina de Boca Raton, y Marietta Fernández hizo un trabajo excelente para que me sintiera cómodo y aclarar todas mis preguntas. Puse toda mi confianza en el doctor Epstein, y supe que era el indicado para hacerme el procedimiento. Marietta me dio una lista de referencias de pacientes anteriores del doctor Epstein.

Llamé a varias personas de la lista, y todos tuvieron los mayores elogios para el doctor Epstein. Marietta también coordinó el transporte (¡una limosina!) desde mi casa en Pompano Beach hasta su oficina en Miami, Florida. El procedimiento transcurrió sin el menor fallo, y todo el mundo en la oficina del doctor Epstein hizo todo lo posible para que me sintiera cómodo. El procedimiento me lo hicieron un viernes, y fue una megasesión de 2500 injertos aproximadamente. Me fui de la oficina alrededor de las 6:30 o las 7 p.m. Nadie se quejó por tener que trabajar hasta tarde, ni se apresuraron por terminar el trabajo.

Todo eso dice mucho del doctor Epstein y su personal. Puedo afirmar que todo el mundo se preocupó de verdad y que además se notaba su satisfacción por haber hecho un trabajo excelente. El doctor Epstein estuvo presente durante todo el procedimiento. Cuando todo terminó, me explicaron cuidadosamente lo que debía hacer después del procedimiento y me acompañaron hasta la limosina que me llevó de vuelta a casa.

¡Qué clase de servicio! Me sentí como un rey. Llegué a casa alrededor de las 8 p.m. El doctor Epstein me llamó personalmente a eso de las 9 p.m. para asegurarse de que estaba bien y para ver si tenía alguna pregunta. En el mundo de hoy, es muy admirable recibir ese nivel de servicio y de atención. Quedé muy impresionado, y lo sigo estando, con el doctor Epstein. No hubo el menor contratiempo en el período después de la operación; la incomodidad fue mínima y prácticamente no hubo inflamación. Es más, al día siguiente fui al mall , luciendo mi nueva y moderna bandana.

Estoy muy contento por haberme decidido a hacerme el trasplante de cabello, y muy agradecido por haber escogido al doctor Epstein. Pienso pasar por su oficina para mostrarle mi nuevo aspecto y mi nuevo cabello.

Gracias por todo,

Gary Yamnitz